El término energía solar se refiere al aprovechamiento de la
energía que proviene del Sol. Se trata de un tipo de energía renovable. La
energía contenida en el Sol es tan abundante que se considera inagotable. El
Sol lleva 5 mil millones de años emitiendo radiación solar y se calcula que
todavía no ha llegado al 50% de de su existencia.
La energía solar, además de ser inagotable es abundante: la
cantidad de energía que el Sol vierte diariamente sobre la Tierra es diez mil
veces mayor que la que se consume al día en todo el planeta. La radiación
recibida se distribuye de una forma más o menos uniforme sobre toda la
superficie terrestre, lo que dificulta su aprovechamiento.
La energía solar, además de ser una fuente de energía
renovable, es una energía limpia y supone una alternativa a otros tipos de
energía no renovables como la energía fósil o la energía nuclear.
La energía solar es la energía contenida en la radiación
solar que es transformada mediante los correspondientes dispositivos, en forma
de energía térmica o energía eléctrica, para su consumo posterior allá donde se
necesite.
El elemento encargado de captar la radiación solar y
transformarla en energía útil es el panel solar. Los paneles solares pueden ser
de distintos tipos dependiendo del mecanismo escogido para el aprovechamiento
de la energía solar:
Mediante captadores solares térmicos (energía solar térmica)
Mediante módulos fotovoltaicos (energía solar fotovoltaica)
Sin ningún elemento externo (energía solar pasiva)
Tipos la energía solar
Paneles de una planta de energía solar fotovoltaica
En la actualidad existen básicamente tres formas para
aprovechar la energía solar.
La energía solar pasiva.
La energía solar fotovoltaica.
La energía solar térmica.
La energía solar pasiva es el método más antiguo de
aprovechamiento de la radiación solar. Se trata del método que ya utilizaban
las culturas antiguas tal y como se explica en historia de la energía solar.
Este sistema consiste en aprovechar la radiación solar sin la utilización de
ningún dispositivo o aparato intermedio, mediante la adecuada ubicación, diseño
y orientación de los edificios, empleando correctamente las propiedades de los
materiales y los elementos arquitectónicos de los mismos: aislamientos, tipo de
cubiertas, protecciones, etc. Aplicando
criterios de arquitectura bioclimática se puede reducir significativamente la
necesidad de climatizar los edificios y de iluminarlos.
La energía solar fotovoltaica aprovecha el efecto
fotovoltaico para generar una corriente eléctrica. La corriente que generan los
paneles solares es corriente contínua, que tratada correctamente
(convirtiéndola en corriente alterna), se puede utilizar para suministrar
electricidad en instalaciones autónomas o se puede utilizar para suministrarla
(venderla) directamente a la red eléctrica.
Otra forma de aprovechamiento muy habitual y económico se
trata de la energía solar térmica. Su funcionamiento se basa en el
aprovechamiento de la radiación solar para calentar agua mediante colectores
solares. Los colectores solares aumentan la temperatura del fluido aumentando
su energía interna. De esta forma es facil transportar la energía térmica
generada y utilizarla donse se necesite: se podrá utilizar para obtener agua
caliente sanitaria o para la calefacción de una vivienda.







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